El infierno en la tierra, y el cielo también
Por Pedro Sáez Martínez · Julio 2026 · SENSOR #3
Aunque especialmente caluroso, este mes también te damos nuestro sensor. La detección, el análisis y el sentir de lo que está ocurriendo ahí afuera.
En sensores anteriores, ya hablábamos de El Super Niño y de las olas de calor que se preveían para este año. Bueno, pues ya las hemos vivido… las personas, y nuestras infraestructuras. Afectaciones en la red eléctrica y en la red de transportes de buena parte de Europa. Coches varados en la carretera, colapsados por el calor. El fuego avanzando con violencia.
¿Las buenas noticias? Vemos unos nuevos estándares de restauración que van más allá de «hacer menos daño», y apuntan a crear vida nueva. A regenerar. Aseguradoras que ponen precio a cuestiones climáticas (no sé si esto es bueno o más bien un síntoma de la crisis, pero al menos, vemos respuesta). Tecnologías emergentes que prometen hacer más fácil la detección de incendios, o el abastecimiento de agua de formas más sostenibles.
Como cada mes, te invitamos a observar con calma lo que el paisaje nos arroja.
Panel de señales — #sensor Julio 2026

Como cada mes, vamos a abrir la conversación con tres señales concretas, de entre todo el panel. Si sientes que se queda en el tintero hablar de alguna otra señal… let us know!
Señales de cambio en julio
El infierno en la tierra
Los océanos vivieron en junio su mes más cálido jamás registrado: 20,86 °C de media en superficie, superando por poco los récords de 2023 y 2024. La OMM (Organización Meteorológica Mundial) declaró formalmente El Super Niño a principios de mes (el 2 de junio). En tierra, varias olas de calor batieron récords en más de una decena de países: Francia vivió su día más cálido registrado; España marcó 45,1 °C en Andújar y ya hemos visto pasar hasta cuatro olas de calor. World Weather Attribution (WWA) tardó pocos días en relacionar la intensidad de los episodios, de forma directa, con la quema de combustibles fósiles. ¿Nos sorprende? No nos sorprende.
Pero lo importante de esto es (al menos, mirándolo desde una mirada antropocéntrica) que realmente afecta a la vida humana y a nuestra economía. El sistema MoMo estimó cerca de 900 muertes atribuibles al calor en España solo en junio.
¿Y ya metidos en julio? Varias olas de calor han prendido el Mediterráneo: incendios en España, Portugal, Francia, Grecia, Italia y Turquía, con el peor incendio de España en dos décadas.
Este violento calor no sólo afecta directamente a las personas; también a las infraestructuras de las que nos dotamos. En Francia, EDF tuvo que bajar o parar reactores nucleares, hasta cerca del 10% de su flota. Al calentarse los ríos, el agua de refrigeración habría superado los límites térmicos que protegen su vida acuática. No respetar el límite ecológico del río hizo que apareciera un límite a la generación de energía. Los precios eléctricos mayoristas en Francia y Alemania tocaron máximos desde principios de 2025, justo cuando más falta hacía refrigerar.
En paralelo, vemos vías de tren deformadas, carreteras levantadas en Alemania y Austria, servicios ferroviarios recortados en París y Bruselas.
Cada vez es menos viable conjugar la cuestión climática en futuro. ¿Estamos diseñando para el clima que teníamos, o para el que ya ha llegado?
Daño de autor
En junio os contábamos cómo el Mar Menor se sentaba en el banquillo de un tribunal de Cartagena, como víctima con voz propia. El juicio, sin embargo, se tuvo que posponer…
Pero a finales del mes pasado, la escena se repite en otro lugar. El 25 de junio, en plena ola de calor, el Tribunal judicial de París dictó que la empresa TotalEnergies debe responder no solo por lo que produce, sino por las emisiones de sus clientes al quemar su petróleo y su gas. Vamos, lo que en la jerga se llama Alcance 3 (Scope 3).
Es la primera vez que un tribunal europeo instaura este nivel de exigencia legal. Y lo hace al amparo de la ley francesa de deber de vigilancia (duty of vigilance). Le da a la empresa seis meses para integrar ese Alcance 3 en su mapa de riesgos.
Eso sí, el tribunal desestimó parte de las demandas y, de momento, no impuso sanción económica. Hay nuevas fases previstas para enero de 2027, y un caso paralelo en Bélgica quedó en suspenso. Así que el veredicto para la autoría del daño no está terminado. Sin embargo, este tipo de señal indica un cruce de umbral relevante.
Durante décadas, la responsabilidad de una empresa terminaba en la puerta de su fábrica. Que un tribunal la extienda a lo que ocurre cuando otros usan su producto cambia el perímetro de lo que significa rendir cuentas. Y si te dedicas al management y a la estrategia, esto deja claramente la pregunta: ¿estamos diseñando organizaciones que aguanten ese tipo de juicio?
La transición ecológica, impresa en hardware
Mucha de la conversación tecnológica gira alrededor de la IA. Nosotros preferimos no dejar de lado otras cuestiones tecnológicas que a menudo pasan bajo el radar.
Empecemos por la electricidad. En junio, las tecnologías de energía solar cubrieron por primera vez el 25% de la electricidad de la UE y fue, ese mes, su mayor fuente. En Alemania, las renovables rozaron el 62% de la generación en el primer semestre.
Pero el salto de verdad está en el almacenamiento, uno de los grandes retos de la descarbonización. Durante la ola de calor, la flota de baterías de California descargó un récord de casi 13 GW la tarde del 9 de julio (un 36% de la demanda). Cubrió además el pico de la tarde, un momento que siempre se le había resistido a la red. Con los avances en baterías y almacenamiento, podemos resolver la intermitencia; transformar la energía solar de un simple extra para cuando hace sol, a un recurso principal.
Por otro lado, la química se diversifica, con nuevas baterías saliendo del laboratorio: de ion-sodio, de hierro-aire, de estado sólido. Esto podría reducir la dependencia de minerales escasos y geopolíticamente conflictivos (el litio, el cobalto) y abrir la puerta a materiales abundantes. Lo cual, como sabemos, es parte del Santo Grial de la electrificación de los sistemas energéticos. Eso sí, casi todo esto sigue en fase piloto, y el régimen socio-técnico sigue dominado por el litio.
Mientras tanto, la biofabricación (fabricar proteínas, enzimas o materiales con microorganismos, sin animales ni petróleo) empieza a tratarse como política industrial en la UE. La capacidad global de fermentación de precisión ronda apenas el 0,1% de la industrial aún, pero esto es un pequeño salto cuántico que podría liberar un desarrollo muy interesante.
→ Subscríbete gratis para recibir cada entrega de Regeneración Creativa. Marcos, herramientas y análisis de tendencias como este. Directos a tu bandeja de entrada.
Los patrones de fondo
El riesgo ambiental, más trazable y considerado
El daño ya se puede atribuir, imputar y ponerle precio. La ciencia de atribución le pone causa (WWA); los tribunales, responsable (TotalEnergies); las aseguradoras, precio. Tres oficios distintos haciendo lo mismo desde tres ángulos.
Aflojar por arriba, litigar por abajo
La UE ha pasado de fijar ambición a «implementar simplificando». Las personas críticas lo leen como «desregular». Aplaza la IA de alto riesgo, revisa directivas ambientales, retrasa el reglamento de deforestación… La palabra simplificación se ha vuelto un campo de batalla.
Al mismo tiempo, a medida que el poder político afloja obligaciones, los tribunales llenan el hueco. El fallo de TotalEnergies no es un caso suelto: hay procesos paralelos en Bélgica e Italia. Pareciera que baja la ambición institucional, pero sube la responsabilidad judicial.
¿Qué nos deja esto a quienes diseñamos estrategias? Una lección sobria: no demos por hecho un marco regulatorio estable, ni siempre a favor. Conviene diseñar propuestas que aguanten el repliegue normativo, apoyadas en la demanda de mercado, la licencia social, el riesgo de litigio y la ventaja competitiva propia, más que en el cumplimiento obligatorio. Porque este es un terreno de arenas movedizas. Para las organizaciones con ambición hay aquí, incluso, una oportunidad: convertir la sostenibilidad en diferenciación y no en carga de reporte.
La inteligencia artificial también tiene sed
Solemos hablar de la IA como si fuera pura nube. Este mes nos recuerda que tiene cuerpo, y que ese cuerpo tiene sed.
Su crecimiento choca con sistemas físicos finitos (la red, el agua de refrigeración, los permisos…) justo cuando el clima tensiona esos mismos sistemas. Y por cierto, la misma agua fría que este verano hubo que retirarle a las nucleares francesas es la que reclaman los centros de datos. ¿Poesía? Además, encierra la paradoja de siempre con ropa nueva (Jevons): el consumo por tarea cae a un ritmo sin precedentes, pero el absoluto se dispara. La eficiencia individual, lejos de reducir la huella global, la amplifica.
Eso sí, tenemos una fuerza empujando en sentido contrario: el almacenamiento de energía del que hablábamos refuerza justo las redes que la IA y el calor tensionan a la vez. Nos preguntamos si la carrera por las IAs dejará algo de esta nueva capacidad libre para otras cuestiones, o se la comerán entera.
¿Y a nivel de diseño estratégico? Igual nos toca comenzar a tratar el presupuesto de energía y agua como una restricción de diseño explícita, no como una externalidad que ya pagará otro. Cualquier estrategia digital a prueba de futuro tendrá que internalizar su coste material. Algunas oportunidades comienzan a florecer: IA sobria, cómputo en el borde, reaprovechar el calor residual, poner la infraestructura donde haya agua y energía limpia (y sin dañar a las comunidades…). Quizá, la carrera por la IA va en la dirección equivocada. En lugar de aspirar al modelo más grande… ¿deberíamos aspirar a modelos localizados más ligeros?
Habitar el cambio… climático
Durante décadas, el relato climático fue de mitigación: reducir emisiones, frenar. Este mes pone sobre la mesa con fuerza otra cara del relato: la adaptación. Aprender a habitar un clima que no es que esté cambiando, sino que ya ha cambiado.
Frente a veranos de fuego como este, se lanzaron los tres primeros satélites de la constelación FireSat, capaces de detectar focos de cinco metros y revisitar cualquier punto del planeta cada veinte minutos; se suman sensores que «huelen» el humo en la primera hora y cámaras que ya avisan de cientos de fuegos antes que las llamadas de emergencia.
Con respecto al abastecimiento de agua, vemos florecer una desalación solar sin membranas que no genera salmuera. Y que, de paso, saca del mar sus minerales. Así convierte el mayor problema de la desalación en un recurso.
Pero claro, dos lobos viven dentro de esta ola de tecnología. Son desarrollos aún incipientes, que pueden avanzar en una línea regenerativa y distribuida: agua del aire para un pueblo, sensores comunitarios, aprovechar las tecnologías de abastecimiento de agua de forma circular… Pero también pueden avanzar en una dirección extractiva, centralizada y tecnosolucionista: por ejemplo, dando lugar a megadesaladoras. El futuro nunca está escrito.
¿Construimos resiliencia para todos, o solo para quien pueda pagarla?
El ser humano en los márgenes
Probablemente el patrón de fondo más incierto y con más alcance. Hace tiempo que el modelo económico actual empezó a ser un problema. Se dice que pone el ser humano en el centro, o más bien en la cúspide, por encima del resto de especies. También se dice que la «tecnomasa» (la materia artificial construida por los humanos) ya supera a la biomasa en el planeta. Y los humanos también somos biomasa.
Ahora… ¿qué ocurre si nuestra propia tecnología, nuestra creación, nos desplaza del centro del modelo económico?
Por un lado, miremos el consumo y la atención: los bots ya son la audiencia mayoritaria de la web. Aunque lo que está medido hasta ahora son las peticiones, no «atención» per se: seguimos siendo mayoría de la actividad real. Por otro lado, miremos la producción. Dario Amodei dibuja un escenario donde el PIB crece sin crear empleo proporcional, y las IAs empiezan a construir otras IAs. Aunque estos relatos y señales están en disputa, merece la pena prestarles atención.
Así aparece el concepto de reverse alignment: la idea, propuesta este mes en Noema, de que el trabajo urgente no es (solo) alinear la máquina, sino preparar a la sociedad que va a recibirla (sus instituciones, sus normas, sus competencias).
Si el circuito económico empezara a prescindir de nosotros los humanos, más que resignarnos, deberíamos rediseñar con conciencia: decidir qué hacemos «para máquinas» (datos, APIs legibles por agentes) y qué protegemos «para personas» (el encuentro, el cuidado, el sentido). Aquí se empiezan a explorar alternativas como la renta básica, la semana laboral reducida, la economía de los cuidados…
Si se rompe el vínculo entre crecimiento y bienestar, tocará atreverse a preguntar con qué métrica medimos el éxito. Ese trabajo es, probablemente, el más necesario de nuestro tiempo.
→ ¿Quieres seguir analizando con nosotros, en tiempo real, lo que ocurre ahí afuera? Suscríbete a Regeneración Creativa y cuéntanos lo que te preocupa.
La voz del mes
Friederike Otto y el proyecto World Weather Attribution (WWA) son, para nosotros, la voz de este mes. Climatóloga del Imperial College de Londres, Otto cofundó en 2014, junto al fallecido Geert Jan van Oldenborgh, un proyecto que hace algo que hace una década parecía imposible: decir, a los pocos días de una ola de calor, hasta qué punto la ha causado la quema de combustibles fósiles.
Recurso del mes
Si solo te llevas un documento de este SENSOR, que sean los International Standards for the Practice of Ecological Restoration (tercera edición), que la Society for Ecological Restoration publicó el 23 de junio. Es la actualización, siete años después, del marco de referencia mundial en restauración, y su giro nos toca de cerca: pasar de «evitar el daño» a «crear recuperación», a generar uplift de biodiversidad. Del «no dañar» al «regenerar», que es justo el lenguaje que llevamos años intentando poner en práctica.
Y no es un documento teórico: refina herramientas muy operativas —el «Sistema de Cinco Estrellas», el «Continuo Restaurativo»—, mide el éxito también en clave social y comunitaria, e integra de forma explícita el conocimiento indígena. Una herramienta para diseñar y medir intervenciones regenerativas de verdad, no un diagnóstico más. Lo tienes en ser.org.
Y si te queda cuerpo para otra lectura, el ensayo de Noema sobre reverse alignment dialoga de maravilla con todo esto.
El resto del panel de señales, de un vistazo
Hemos tirado del hilo con unas cuantas señales, pero las demás también tienen cierta relevancia. Resumidas, por ejes:
En lo político-legal, además del fallo de TotalEnergies, una fecha para la agenda: en septiembre, cada Estado miembro debe entregar su Plan Nacional de Restauración (P2). Es el primer test de verdad de la única ley continental de restauración vinculante, con más del 80% de los hábitats europeos en mal estado. Y en lo digital, el «Ómnibus Digital» (P1) aplaza a diciembre de 2027 las obligaciones de la IA de alto riesgo: el primer gran repliegue de calendario del reglamento estrella de la UE.
En lo económico, el calor operó como shock directo (E2): productividad a la baja, precios eléctricos en máximos, pobreza energética estival. La crisis de asegurabilidad (E1) asoma como el sitio donde muchos notarán primero, en su bolsillo, el coste del clima —muy documentada en EE. UU., aún incipiente aquí—. Y la demanda mundial de petróleo cae por primera vez desde la COVID (E4); ojo al matiz, que lo cambia todo: es por la guerra entre EE. UU. e Irán y el cierre de Ormuz, no por la transición. La propia AIE prevé rebote en 2027. Todavía no es un «pico de demanda».
En lo socio-cultural, más allá de las muertes por calor (S1), España ha levantado en tres años un marco que reordena el trabajo alrededor del calor (S2): permiso climático, jornadas de madrugada, terrazas cerradas en las horas centrales. El calor deja de ser meteorología para volverse cultura del trabajo y de la ciudad. Y el reverse alignment (S3) insiste en lo mismo: preparar a la sociedad, no solo al modelo.
En lo tecnológico, más allá de todo el hardware no-IA del que ya hemos hablado, el frente de la IA sigue tensándose. Su metabolismo energético la acopla a la nueva nuclear mientras Jevons dispara el consumo (T1). La regulación empieza a incrustarse en el diseño de los modelos (T2), prohibiendo por diseño las imágenes íntimas no consentidas y el CSAM generados. Los bots superan ya a los humanos en peticiones de la web (T3). Y una empresa sugiere —con datos propios, sin auditar, así que en pinzas— que su IA empieza a construir la IA (T4). La gobernanza pasa del «qué se puede usar» al «cómo se debe construir».
Y en lo ambiental, las señales se acumulan como nubes antes de la tormenta: el junio más cálido en los océanos y El Niño (A1), la ola de calor atribuida a los fósiles (A2), la infraestructura que no está pensada para el nuevo clima (A4) y los incendios de julio (A5). En medio, un brote a contracorriente: unos estándares de restauración que suben el listón (A3).
Y en continuidad con meses anteriores, siguen latiendo señales que ya tratamos y que persisten: la «simplificación» como marco de repliegue ambiental (junio), la financiación de la naturaleza vuelta arquitectura de mercado (ya por su tercer ciclo), el capex de la IA chocando con los límites físicos, la territorialización del postcrecimiento y la maduración de los derechos de la naturaleza tras el Mar Menor. Una tendencia que persiste sigue siendo señal.
Y tú, ¿qué otras señales has detectado en el entorno? Y… ¿cómo te estás adaptando al cambio?
Pedro Sáez Martínez
Un mundo nuevo está formándose continuamente, poniéndonos al frente horizontes inspiradores, a la par que retos complejos. En este espacio intermedio, entre lo que es y lo que podría ser, Regeneración Creativa es una comunidad de práctica e investigación que busca darle vida a lo que está por venir.
Regeneración Creativa, como comunidad y como marco metodológico, está abierto por obras. Trabajando en Creative Commons, en conocimiento abierto, la idea es que cualquier persona u organización pueda usar, adaptar y mejorar los marcos con los que trabajamos.
Si en algún momento empleas herramientas de la metodología que vamos trabajando en abierto, en cualquier proyecto, te agradeceré enormemente que me lo comentes! Hemos ido mejorando esta metodología con las aportaciones de muchas personas y experiencias muy diversas. Tu contribución será de mucha utilidad para crear nuevo conocimiento de forma más efectiva, y colectiva.
Este artículo forma parte de Regeneración Creativa — una comunidad y una metodología de diseño estratégico, enfocada en diseñar las condiciones que hacen posibles las transiciones ecosociales. Publicado siempre bajo Creative Commons (CC-BY-NC-SA 4.0).
→ Suscríbete a Regeneración Creativa para quedarte en la conversación.
Algunas referencias
Las fuentes principales de este número, en Chicago autor-fecha. Nosotros tenemos la bibliografía completa: si tienes interés en alguna otra fuente, puedes contactarnos y pedírnosla.
- AIE (IEA). 2026. Key Questions on Energy and AI (resumen ejecutivo). Abril de 2026. https://www.iea.org/reports/key-questions-on-energy-and-ai/executive-summary
- Copernicus (C3S/ECMWF y Copernicus Marine). 2026. «Record heatwave brings hottest June for western Europe during second-warmest June globally» y «Daily global sea surface temperatures break records for the time of year.» Julio de 2026. https://climate.copernicus.eu/copernicus-record-heatwave-brings-hottest-june-western-europe-during-second-warmest-june-globally
- Sabin Center for Climate Change Law (Columbia). 2026. «Climate Litigation Updates (June 30, 2026)» (fallo del Tribunal judicial de París contra TotalEnergies). https://climate.law.columbia.edu/news/climate-litigation-updates-june-30-2026
- Society for Ecological Restoration (SER). 2026. International Standards for the Practice of Ecological Restoration, 3.ª ed. 23 de junio de 2026. https://www.ser.org
- Weyl, E. Glen, James Evans y Chris White. 2026. «What Humanity Needs To Flourish In The Next Decade.» Noema Magazine, 21 de julio de 2026. https://www.noemamag.com/what-humanity-needs-to-flourish-in-the-next-decade/
- World Weather Attribution. 2026. «Fossil fuel emissions have rapidly worsened European heatwaves in just a few decades.» Junio de 2026. https://www.worldweatherattribution.org/fossil-fuel-emissions-have-rapidly-worsened-european-heatwaves-in-just-a-few-decades/
