Branding para el cambio cultural hacia la regeneración

¿Cómo promover el cambio cultural hacia una economía circular, desde una marca?

Beatriz Quintana viene del mundo de las Bellas Artes, pero su experiencia la ha llevado a dedicarse a los negocios. Y, en concreto, a los negocios circulares y sostenibles. Así es como crea su propia marca de consultoría, Cultura Circular. Sin embargo, esta consultora de sostenibilidad no tiene un enfoque convencional.

La transición hacia una Nueva Economía, regenerativa y de impacto positivo, no es sólo una cuestión técnica ni de cifras. Es una cuestión cultural. La consultora Cultura Circular tiene muy claro esto. Su propósito es acompañar a empresas e instituciones en la transición hacia una Economía Circular, implicando a diversos actores, desde la transformación interna.

Nuevas narrativas para nuevas formas de hacer consultoría

En el caso de Cultura Circular, se parte de la concepción de que, para hacer la transformación sostenible hacia afuera, es necesaria una transformación interna. Es decir, una transformación de la cultura y las prácticas de la empresa.

Esta idea de la necesidad de la transformación interna para producir un cambio en el mundo aparece en las narrativas post-modernas (que responden a la crisis de la modernidad).

Sobre esto habla Esther Marín Ramos en su libro ‘La (re)evolución social a través del cine’. Para desarrollar la narrativa de Cultura Circular nos hemos inspirado en esta idea, que se ve representada en largometrajes como Avatar o Interstellar. En estas historias, los personajes consiguen un impacto en el mundo sólo a través de su transformación interna: por ello, vemos cómo los personajes evolucionan y muestran su vulnerabilidad. También se recupera el componente místico y mágico, que el cine anterior (representativo de la modernidad) había desterrado. De la misma forma, con la marca Cultura Circular recuperamos una cierta magia que la consultoría tradicional no tiene.

Cultura Circular es una marca que acompaña en la transformación interna de las organizaciones, para transitar hacia nuevos modelos más sostenibles y prósperos. Y lo hace con un toque de magia y gamificación. No es casualidad que sea Beatriz nuestra colaboradora en la creación de la Escape Room ‘Vórtice Circular’.

La personalidad de una consultora en sostenibilidad poco convencional

WhAl definir la personalidad de la marca Cultura Circular, en base a sus valores internos y al estudio de su contexto, nos hemos encontrado con la necesidad de hacer un ejercicio de opuestos:

  • Magia y misticismo, frente a la claridad requerida en consultoría.
  • Salvaje y natural, frente a lo elegante y corporativo.

Cultura Circular representa una cultura que es plural y compartida, dinámica y en continuo movimiento, que cambia desde la magia de lo cotidiano. Es una marca que defiende la libertad y la creatividad, con la energía y la valentía para emprender el camino hacia destinos desconocidos. Pero manteniendo en todo ello la elegancia necesaria en una consultora.

El lenguaje visual de la transformación cultural hacia la sostenibilidad

Todo el trabajo anterior se traduce en un sistema visual para la marca: elementos visuales, formas, tipografía y paleta de color.

Las formas geométricas que dan vida a la marca reflejan ese dinamismo y la pluralidad de la cultura compartida, mientras aportan la solidez que requiere un servicio de consultoría. Por otro lado, la tipografía Outfit ha sido modificada y adaptada a la marca en sus aplicaciones visuales junto al símbolo. Esta tipografía sans serif aporta modernidad y seguridad. Sus letras redondeadas pero acabadas en ángulos rectos mantienen la esencia del resto de elementos gráficos.

La paleta de colores incluye tonos azules que aportan la confianza y seguridad que requiere la consultoría circular para las organizaciones. Los tonos morados comunican el misterio y la magia que hay detrás de la transición a un nuevo sistema; y los anaranjados ofrecen la luz, la energía y la valentía que se necesitan para esta transición. En el conjunto, se ha buscado mantener la luminosidad de una marca que alumbra el camino en la incertidumbre de la transición circular.

Las marcas siguen evolucionando, y Cultura Circular no es una excepción. Por ello, desde este punto de partida, esta marca comprometida sigue en constante cambio.