(Re)conectando la comunidad en torno al Diseño inspirado en la Naturaleza

¿Cómo (re)encontrarse y (re)activar una comunidad en torno a la innovación centrada en la Naturaleza?

En 2023, comenzamos a construir esta comunidad BIO LAB con la que a día de hoy desarrollamos esta experiencia de aprendizaje y conexión en la Naturaleza. Año tras año, nuevas personas han ido viniendo, y otras han repetido la experiencia, con un propósito común: encontrarse con otras personas afines en valores pero complementarias en saberes y enfoques, y aprender juntas a la vez que desconectan del ruido, el ritmo de la producción y el entorno artificial.

2025 era un año de incertidumbre y muchos cambios, por lo que reactivar la comunidad BIO LAB suponía todo un reto. Organizar una actividad de varios días no parecía factible; y aún así, no queríamos abandonar nuestro encuentro anual. ¿Cómo podíamos reactivar la comunidad sin forzar las agendas?

BIO LAB 2025: el (re)encuentro de un día

Diseñamos la experiencia de esta edición como un encuentro de un solo día, en la alquería valenciana restaurada Casa Magnolia. Establecimos un recorrido para este día tal y como te contamos a continuación:

La bienvenida a la Economía Regenerativa

Iniciamos nuestra jornada con una cálida bienvenida acompañada de café, té ecológico proporcionado por Herbes del Moli, y comida. Una breve dinámica colaborativa facilitada por Alba Tormo (Emovem) permitió romper el hielo entre las personas asistentes y comenzar el día con la mejor energía.

Entonces, alrededor de la mesa del café y bajo el árbol Magnolio, Pedro Sáez Martínez (Monnou) dio una introducción a la Economía Regenerativa, hablando sobre el Triple Balance en BIO LAB y explicando los ciclos de la Economía Circular (ciclo biológico y ciclo técnico) a los cuales estarían ligados los talleres del resto del día.

El Ciclo Biológico: laboratorio de pulpa de papel y antotipia

Alba Martínez (Sirope Lab) y Alex Terol fueron los encargados de los talleres de la mañana. Estos dos talleres, que enlazaban uno con el otro, estaban ligados al ciclo biológico de la economía circular: producción de biomateriales con pulpa de papel, e impresión natural mediante antotipia.

El taller de Sirope Lab facilitó a la comunidad producir sus propios objetos, desde nuevas hojas de papel reciclado, hasta productos tridimensionales como lapiceros o joyeros. Todo ello en base a pulpa de papel ya usado, el cual, si no ha sido impreso con tintes tóxicos para el entorno, es fácilmente biodegradable (además de provenir de la celulosa, una materia prima bio-basada y abundante).

El taller de Alex permitió, después, imprimir mediante antotipia sobre distintas superficies, incluso aplicar estos aprendizajes al papel reciclado u otros objetos que se hubieran realizado en el taller anterior. La antotipia, a diferencia de la cianotipia, no emplea químicos que puedan resultar dañinos para el medio ambiente: toda la materia empleada es orgánica e inocua para el entorno, además de provenir de fuentes bio-basadas como la cúrcuma o la remolacha.

El Ciclo Técnico: think-tank de Tecnología Ética

El taller de la tarde se centró en el otro ciclo de la economía circular, aquel donde lo que se produce ya no puede volver a la Naturaleza de la misma forma. “No puedes deshacer una tortilla y recuperar el huevo original”.

Pasamos a trabajar con la “tecno-masa” (en lugar de la “bio-masa”), y aquí, no podíamos hablar sólo de hardware: el mundo digital es ya una parte especialmente relevante en todo lo que producimos, en los productos y servicios que creamos y utilizamos.

Este taller, dirigido por Pedro (Monnou) de nuevo, partió de una herramienta básica de Diseño: el “Service Blueprint” (“Mapa del Servicio”). Se trata de una herramienta parecida al User Journey o Customer Journey, pero más completa. De hecho, las personas participantes iniciaron el taller con su propio User Journey, reflexionando sobre lo que experimentan a lo largo de un día cualquiera con… sus propios teléfonos móviles. 

Para una mayor movilidad de las ideas, propusimos la dinámica también con el cuerpo en movimiento, caminando a lo largo del espacio representando ese journey. Esto generó un primer recorrido de post-its amarillos, que representaban esa experiencia cotidiana con nuestros teléfonos móviles (los productos y servicios, las prestaciones que estos nos ofrecen). Después comenzamos a ampliar este mapa sobre el suelo. Hacia adelante y hacia atrás ampliaríamos con lo que ocurre antes y después de que estos dispositivos lleguen a nuestras manos y sean empleados por nosotros. Todo el ciclo de vida. A los lados, iríamos ampliando con ondas expansivas del impacto social (en post-its azules) y ambiental (post-its verdes) que tiene la creación y uso de estos dispositivos, tanto desde el ámbito físico (hardware) como el digital (software y la “nube”).

Finalmente, agrupamos las ideas para centrarnos en un par de retos a abordar, y la comunidad participante se lanzó a idear sistemas alternativos que permitieran aprovechar lo positivo que nos brindan estas tecnologías mientras minimizamos los impactos negativos.

Un espacio para compartir

BIO LAB no se trata sólo de talleres y actividades formativas. Es un espacio para (re)conectar. Por ello practicamos yoga y meditación, compartimos comidas preparadas de forma consciente, y dejamos espacios para conocernos más en profundidad, debatir o simplemente intercambiar experiencias.

BIO LAB 2025 terminó con una cena íntima bajo el árbol Magnolio, dándole un cierre apropiado a un día tan intenso.

Equipo

Pedro Sáez Martínez

Alex Terol Blanquer

Sirope Lab

Emovem

Imita Natura